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Cómo hacer Chucrut o Sauerkraut casero

Por acá ya llevamos un par de años preparando chucrut o sauerkraut casero. La fermentación es un arte que encanta y maravilla por su proceso y todos los beneficios que trae a nuestro organismo. El chucrut casero tiene un sabor totalmente diferente al industrial y es muy versátil, puedes consumirlo con un pan al desayuno, acompañar tu ensalada al almuerzo o armar unos wraps en una fiesta. Es súper fácil de hacer ¡anímate!  

Según diversas fuentes la fermentación del repollo incrementa la cantidad de vitaminas presentes en esta verdura, en especial C y B12. Incluso aseguran que el fierro presente en el repollo fermentado es es 16 veces mayor que cuando está crudo. Este proceso también ayuda a que los nutrientes sean más fácil de asimilar para nuestro organismo, ayuda a la digestión, no necesita conservantes adicionales químicos y ayuda al sistema inmune (se podría decir que es una “neurobionta natural”).

La maravilla se logra gracias al Lactobacillus reuteri, un microorganismo al que le debemos tener cariño. Este convierte los carbohidratos en ácido láctico, disminuyendo la cantidad de azúcar presente en los alimentos. Para fermentar se debe elegir una verdura fresca, cuidar la higiene al momento de cocinar y descartar la preparación en caso de que no se vea bien, huela mal o tenga un aspecto baboso: significa que algo no resultó bien y podría ser dañino para la salud.

Se agrega suficiente sal como para la ensalada.

Se masajea por varios minutos para que bote líquido.

Chucrut o Sauerkraut

Ingredientes

  • 1 repollo
  • Sal de mar

Elaboración paso a paso

  1. Guardar dos hojas de repollo.
  2. Cortar el resto del repollo con una mandolina o con cuchillo bien fino. Lavar bien con agua fría.
  3. Colocar el repollo en una fuente. Agregar sal como si fuera ensalada (ideal al 2%, es decir, por 500gr de repollo 10gr de sal), masajear con los dedos unos ocho minutos o hasta que bote bastante líquido. Probar, si estuviese muy salado agregar más repollo o agregar más sal en caso necesario. Si no bota suficiente líquido agregar una taza de agua con 1 cdta de sal diluida.

  4. Disponer el repollo con todo el líquido en un frasco de vidrio. Empujar con los dedos o cuchara de palo para que quede apretado, colocar arriba la hoja reservada y volver a empujar. Debe quedar cubierto por dos a cuatro cms de líquido. Poner un frasco/vaso chico arriba con agua para hacer peso. Esta fermentación debe hacerse bajo agua, sin oxígeno, por eso no deben quedar pedazos de repollo flotando, en caso de que aparezca alguno flotando por ahí se debe retirar y descartar.
  5. El frasco puede ir tapado con la misma tapa o con una gasa, en verano recomiendo con tapa por el calor.


  6. Dejar el frasco en un lugar fresco y sin luz . Todos los días se debe revisar, después de unos 3 días probar. Lo ideal es que fermente por 3 semanas para que se desarrollen todas las bacterias beneficiosas para nuestra salud, sin embargo, a mi me gusta dejarlo menos días (incluso lo he fermentado solo 4 días).

  7. ¿Cuándo está listo? Cuando tiene un ácido agradable (jamás tan fuerte como el vinagre), el repollo toma un color como si estuviese cocido, está ligeramente crujiente y NO baboso.
  8. Una vez abierto mantener tapado, refrigerado y sumergido en la salmuera propia del proceso.

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